Camillas plegables
Dentro del catálogo de mobiliario clínico, las camillas plegables (o camillas portátiles) son la herramienta de trabajo de los profesionales que atienden a domicilio o necesitan aprovechar el espacio de la consulta. Están diseñadas para ser ligeras, fáciles de transportar (tipo maleta) y muy resistentes, y las usan masajistas, fisioterapeutas y centros de estética.
En el catálogo general de camillas, los modelos portátiles se adaptan a cada nivel de uso. Las gamas de entrada están pensadas para estudiantes o para un primer equipo, y las superiores llevan espuma de alta densidad y tapizado de poliuretano (PU) para un uso clínico intensivo y una mayor durabilidad.
¿Camilla plegable de madera o de aluminio?
La elección del material es la duda más frecuente. Las dos opciones soportan cargas de trabajo superiores a 150 kg, pero se adaptan a rutinas distintas. Estas son las dos grandes subcategorías:
| Categoría y material | Ventajas principales | Uso recomendado |
|---|---|---|
| Camillas plegables de aluminio | Son camillas ultraligeras (rondan los 10-12,5 kg). Soportan muy bien la humedad y los cambios de temperatura. | Visitas a domicilio, fisioterapia móvil, deportes, tatuadores. |
| Camillas plegables de madera | Ofrecen una estética más cálida, relajante y elegante. Son muy robustas y absorben muy bien los movimientos del masajista. | Centros de estética, spas, terapias manuales y consulta fija. |
Nota: para un gabinete permanente en el que haga falta regular la altura con el paciente encima, de forma continuada y sin esfuerzo, están las camillas eléctricas y las camillas hidráulicas (de elevación a pedal).
Diferencias entre camillas de 2 y 3 cuerpos (respaldo abatible)
El número de secciones o «cuerpos» de la camilla determina la postura del paciente y la ergonomía del profesional:
- Camillas de 2 cuerpos: son modelos sin respaldo elevable. Su superficie es completamente plana, lo que las hace muy estables para masajes tradicionales en decúbito prono o supino, terapias manuales y quiromasaje.
- Camillas de 3 cuerpos: incorporan un respaldo que se puede abatir e inclinar en diferentes ángulos. Son las que se usan en estética facial, extensiones de pestañas, reflexología podal o cualquier terapia en la que el paciente esté semiincorporado.
Camillas plegables de masaje
Más de la mitad de las camillas plegables del catálogo están pensadas para masaje. En ese uso cuentan el ancho, la cabecera, la altura y la estabilidad:
- El ancho va de 60 a 70 cm en la mayoría de modelos. Con 60 cm la camilla pesa menos y se transporta mejor, y con 70 cm los brazos del cliente quedan mejor apoyados en los masajes largos.
- El largo habitual está entre 180 y 195 cm, y el reposacabezas alarga la superficie cuando la persona es alta.
- El orificio facial permite trabajar en decúbito prono sin que el cliente gire el cuello. Se trabaja mejor cuando el tapón encaja firme y el orificio queda en el mismo extremo que el reposacabezas.
- La altura se regula con patas telescópicas en las de aluminio y con pomos de rosca en las de madera. Así se adapta a la estatura del masajista y a la presión que pide cada masaje.
- La estabilidad en los extremos importa cuando el cliente se sienta en el borde para subir o bajar: los tensores laterales y las patas reforzadas evitan que la camilla se incline.
- Las camillas para reiki llevan paneles en los extremos que dejan sitio a las piernas del terapeuta cuando trabaja sentado.
Limpieza y mantenimiento del tapizado
Estas camillas están fabricadas con tapizados de alta resistencia (PU o PVC) preparados para repeler el agua y los aceites de masaje. Para alargar su vida útil y mantener la higiene, conviene evitar los productos químicos abrasivos y el alcohol puro, que resecan el material y acaban provocando grietas. Lo más adecuado es limpiarla con agua tibia y jabón neutro y secarla bien con un paño suave.
Para proteger el tapizado durante las sesiones se usan rollos o toallas de papel desechables, que agilizan la higiene entre pacientes.
Terapias especiales y transporte
Hay camillas diseñadas a medida para shiatsu, reguladas a una altura específica, y para ayurveda, con tapizados especiales para tratamientos con abundantes aceites y envolturas. El catálogo incluye también camillas plegables tipo Bobath, más anchas, y modelos para embarazadas. Para quien se desplaza a diario, las mochilas y los carros para camillas facilitan el transporte.
Para estudiantes, el kit de fisioterapia es un pack asequible con básicos desechables, vendaje neuromuscular y electroestimulador para empezar a trabajar desde el primer día.
Checklist en 5 puntos: qué diferencia a una camilla plegable de otra
Estos 5 puntos resumen lo que más cambia de un modelo a otro:
- 1. Frecuencia de transporte: si la camilla se mueve a diario, la prioridad es el peso, y las de aluminio rondan los 10-12 kg. Si no se va a mover y se busca máxima robustez a bajo coste, una camilla fija cumple mejor esa función.
- 2. Tipo de terapia: para masajes de espalda se usa una camilla de 2 cuerpos, y para estética, reflexología o tratamientos faciales, una de 3 cuerpos con respaldo abatible.
- 3. Altura regulable: es la que cuida la espalda del profesional. Las patas telescópicas (aluminio) o los pomos de rosca (madera) adaptan la altura a su estatura.
- 4. Densidad de la espuma: en tratamientos de más de una hora, las gamas superiores, con espuma de alta densidad de al menos 5 cm, evitan que el paciente note la tabla. Una espuma poco densa se hunde con el uso.
- 5. Accesorios incluidos: la gran mayoría de camillas portátiles incluyen de serie el orificio facial con tapón, el cabezal articulado, los apoyabrazos laterales y la funda de transporte, y la ficha de cada producto detalla los suyos.
¿Por qué comprar tu camilla portátil en Quirumed?
Quirumed trabaja en material médico y de salud desde 2002 y vende en varios países de Europa. En camillas plegables ofrece modelos profesionales para cada nivel de uso, desde gamas de entrada hasta gamas de uso clínico intensivo, con repuestos y servicio técnico propio.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre camillas plegables
¿Cuánto pesa una camilla plegable?
Las camillas plegables más ligeras, de aluminio, rondan los 10-12,5 kg. Las de madera, al ser más macizas, oscilan entre 14 y 19 kg. El peso final varía según los accesorios que incluya, como el reposacabezas, los apoyabrazos laterales o la bandeja apoyabrazos.
¿Qué camilla es mejor para trabajar a domicilio?
Para trabajar a domicilio se suele elegir una camilla de aluminio de 2 cuerpos, el formato más ligero y fácil de transportar tipo maleta. Una buena funda con asas o un carro portacamillas completan el transporte.
¿Cuánto peso aguanta una camilla plegable?
Las camillas plegables del catálogo soportan cargas de trabajo superiores a 150 kg. La estabilidad depende también de los tensores laterales y de las patas, que evitan que la camilla se incline cuando el cliente se sienta en un extremo.
¿Qué medidas tiene una camilla de masaje plegable?
Los formatos habituales miden entre 180 y 195 cm de largo y entre 60 y 70 cm de ancho, sin contar el reposacabezas. Los modelos tipo Bobath y algunas camillas de gran formato superan los 90 cm de ancho.
¿Cuánto cuesta una camilla de masajes plegable?
El precio depende de la gama: desde camillas de entrada, pensadas para uso doméstico o iniciación, hasta modelos de alta gama con espuma viscoelástica, tensores reforzados y acabados premium para uso clínico intensivo.