SEGUNDAS REBAJAS – 7% con el código EXTRA7  –  VER PRODUCTOS  |  Finaliza en: 

7% cupón EXTRA7  |  VER PRODUCTOS Finaliza en: 

Desfibriladores

Un desfibrilador externo es un equipo portátil que analiza el ritmo cardíaco a través de dos electrodos adhesivos y solo habilita la descarga cuando detecta un ritmo desfibrilable, guiando cada paso con instrucciones de voz. Esta sección del catálogo de emergencias reúne desfibriladores DEA y DESA de onda bifásica para empresas, instalaciones deportivas, comercios, comunidades y domicilio, con las gamas Reanibex de Bexen Cardio —fabricación española—, Life-Point y Rescue Sam, en versiones de adulto y pediátricas.

DEA o DESA: en qué se diferencian

La diferencia está en quién ejecuta la descarga; el análisis del ritmo lo hace siempre el equipo:

  • El desfibrilador automático (DEA) gestiona el proceso completo: analiza, avisa de que va a descargar y aplica la descarga por sí mismo cuando corresponde.
  • El desfibrilador semiautomático (DESA) analiza el ritmo y pide al usuario que pulse el botón de descarga cuando el equipo lo indica; es el formato mayoritario en espacios públicos y empresas.
  • En ambos casos el equipo no permite descargar sobre un ritmo no desfibrilable, y la guía de voz en castellano marca el ritmo de las compresiones y la colocación de los parches.

Para atender a menores, los equipos trabajan con parches pediátricos o con un modo niño que reduce la energía de la descarga —la referencia habitual de los fabricantes es hasta los 8 años o 25 kg—, de forma que un mismo desfibrilador instalado en un colegio o un polideportivo cubre las dos situaciones cambiando el juego de electrodos.

Dónde instalar un desfibrilador

El criterio es el tiempo de acceso: el equipo debe poder llegar a la persona en los primeros minutos, así que se instala en puntos visibles y de paso —recepción, vestíbulo, zona de pistas— en empresas, polideportivos, comercios, hoteles y comunidades de vecinos, y su formato portátil con maletín permite llevarlo a eventos o rutas. En exteriores e instalaciones sin vigilancia continua, las cabinas y armarios para desfibriladores con alarma y control de temperatura protegen el equipo y lo señalizan como punto cardioprotegido del edificio.

Desfibrilador externo, implantable y monitor: cuál corresponde

Esta categoría cubre el desfibrilador externo de acceso público y profesional, el DEA o DESA que cualquier centro instala en su espacio. El desfibrilador implantable (DAI) es un dispositivo quirúrgico que coloca cardiología bajo la piel del paciente y pertenece al ámbito hospitalario, y los monitores desfibriladores manuales de soporte vital avanzado que se usan en ambulancias y unidades de críticos tampoco forman parte de esta selección: si la búsqueda apunta a uno de esos dos equipos, el destino es el canal sanitario especializado.

Mantenimiento del desfibrilador

Un desfibrilador pasa la mayor parte de su vida en espera, y su fiabilidad depende de tres rutinas sencillas. El equipo ejecuta autotests periódicos y muestra el resultado en un indicador de estado visible sin encenderlo; los parches desechables caducan normalmente entre 2 y 5 años según fabricante y se sustituyen tras cada uso, y la batería es de larga duración pero no recargable, con una vida útil que ronda los 4 años en espera según modelo. Los accesorios para desfibriladores completan la instalación con señalización, soportes y fundas de transporte.

  • Revisión visual periódica del indicador de estado y del precinto del equipo.
  • Sustitución de los parches tras cada uso y al llegar a su fecha de caducidad.
  • Registro de las caducidades de electrodos y batería para anticipar el recambio.

Formación del personal

Los DEA y DESA están diseñados para que una persona sin formación sanitaria pueda seguir sus instrucciones paso a paso, y la práctica previa da la soltura que en una situación real marca la diferencia: los entrenadores de desfibrilador reproducen la secuencia completa de uso sin emitir descarga real, y son la herramienta habitual en los cursos de soporte vital básico que muchas organizaciones imparten a su equipo al instalar el desfibrilador.

Cómo elegir un desfibrilador

Con la ubicación decidida, cuatro comprobaciones cierran la elección:

  • DESA o DEA: el semiautomático es el estándar en espacios de uso público; el automático elimina la decisión de pulsar y encaja donde el usuario previsible tiene menos práctica.
  • Cobertura pediátrica: si el espacio recibe menores, el equipo debe admitir parches pediátricos o modo niño.
  • Interior o exterior: fuera de un espacio vigilado y climatizado, la cabina con control de temperatura deja de ser opcional.
  • Coste de mantenimiento a lo largo de la vida útil: parches y batería se renuevan periódicamente, y conviene comparar su disponibilidad antes de decidir el modelo.

Preguntas frecuentes sobre desfibriladores

¿Qué diferencia hay entre un desfibrilador DEA y un DESA?

Los dos analizan el ritmo cardíaco por sí mismos y solo actúan ante un ritmo desfibrilable. El DEA aplica la descarga de forma automática cuando corresponde, mientras que el DESA pide al usuario que pulse el botón de descarga en el momento que indica el equipo. El DESA es el formato más extendido en empresas y espacios públicos.

¿Es lo mismo un desfibrilador externo que un desfibrilador implantable?

No. El desfibrilador externo (DEA o DESA) es un equipo portátil que se guarda en el espacio y se aplica desde fuera con parches adhesivos. El implantable (DAI) es un dispositivo que cardiología coloca quirúrgicamente bajo la piel de pacientes con riesgo diagnosticado, y pertenece al ámbito hospitalario, no al equipamiento de un centro o empresa.

¿Quién puede usar un desfibrilador DESA?

Los DEA y DESA están diseñados para que una persona sin formación sanitaria pueda seguir sus instrucciones de voz paso a paso: el propio equipo analiza el ritmo, indica dónde colocar los parches y solo habilita la descarga si procede. La formación en soporte vital básico y la práctica con un entrenador de desfibrilador dan seguridad al personal del centro.

¿Qué mantenimiento necesita un desfibrilador?

El equipo se autocomprueba periódicamente y muestra su estado en un indicador visible. El mantenimiento del usuario consiste en revisar ese indicador, sustituir los parches tras cada uso o al caducar, y renovar la batería al final de su vida útil según el fabricante. En exterior, la cabina con control de temperatura protege el equipo entre usos.

20 artículos

Fijar Dirección Descendente
  1. Foto_variante
    DESFIBRILADOR D700 Básico con marcapasos
    8.454,94 € IVA excl. 6.987,55 €
    En stock - Envío 24/48 h
    En stock - Envío 24/48 h
    En stock - Envío 24/48 h
    En stock - Envío 24/48 h
    Vendido por ALISET MEDICAL
  2. Foto_variante
    -10%
    Desfibrilador semiautomático AMOUL i5
    968,00 € IVA excl. 800,00 € PVPR 1.076,90 € PVPR 1.076,90 €
    En stock - Envío 24/48 h
    Vendido por Akire Medica
  3. Foto_variante
    Termina en
    día(s)
    -10%
    Cardiocompresor automático para RCP compacto para compresiones torácicas CEPER
    13.612,50 € IVA excl. 11.250,00 € PVPR 15.125,00 € PVPR 15.125,00 €
    En stock - Envío 24/48 h
    Vendido por Akire Medica
  4. Foto_variante
    Termina en
    día(s)
    -9%
    Termina en
    día(s)
    -10%
    Desfibrilador REX iAED S1 semiautomático, portátil, con guía de voz y electrodos universales
    901,45 € IVA excl. 745,00 € PVPR 1.004,91 € PVPR 1.004,91 €
    En stock - Envío 24/48 h
    En stock - Envío 24/48 h
    Vendido por Noah Medical Care SL
por página

Un desfibrilador externo es un equipo portátil que analiza el ritmo cardíaco a través de dos electrodos adhesivos y solo habilita la descarga cuando detecta un ritmo desfibrilable, guiando cada paso con instrucciones de voz. Esta sección del catálogo de emergencias reúne desfibriladores DEA y DESA de onda bifásica para empresas, instalaciones deportivas, comercios, comunidades y domicilio, con las gamas Reanibex de Bexen Cardio —fabricación española—, Life-Point y Rescue Sam, en versiones de adulto y pediátricas.

DEA o DESA: en qué se diferencian

La diferencia está en quién ejecuta la descarga; el análisis del ritmo lo hace siempre el equipo:

  • El desfibrilador automático (DEA) gestiona el proceso completo: analiza, avisa de que va a descargar y aplica la descarga por sí mismo cuando corresponde.
  • El desfibrilador semiautomático (DESA) analiza el ritmo y pide al usuario que pulse el botón de descarga cuando el equipo lo indica; es el formato mayoritario en espacios públicos y empresas.
  • En ambos casos el equipo no permite descargar sobre un ritmo no desfibrilable, y la guía de voz en castellano marca el ritmo de las compresiones y la colocación de los parches.

Para atender a menores, los equipos trabajan con parches pediátricos o con un modo niño que reduce la energía de la descarga —la referencia habitual de los fabricantes es hasta los 8 años o 25 kg—, de forma que un mismo desfibrilador instalado en un colegio o un polideportivo cubre las dos situaciones cambiando el juego de electrodos.

Dónde instalar un desfibrilador

El criterio es el tiempo de acceso: el equipo debe poder llegar a la persona en los primeros minutos, así que se instala en puntos visibles y de paso —recepción, vestíbulo, zona de pistas— en empresas, polideportivos, comercios, hoteles y comunidades de vecinos, y su formato portátil con maletín permite llevarlo a eventos o rutas. En exteriores e instalaciones sin vigilancia continua, las cabinas y armarios para desfibriladores con alarma y control de temperatura protegen el equipo y lo señalizan como punto cardioprotegido del edificio.

Desfibrilador externo, implantable y monitor: cuál corresponde

Esta categoría cubre el desfibrilador externo de acceso público y profesional, el DEA o DESA que cualquier centro instala en su espacio. El desfibrilador implantable (DAI) es un dispositivo quirúrgico que coloca cardiología bajo la piel del paciente y pertenece al ámbito hospitalario, y los monitores desfibriladores manuales de soporte vital avanzado que se usan en ambulancias y unidades de críticos tampoco forman parte de esta selección: si la búsqueda apunta a uno de esos dos equipos, el destino es el canal sanitario especializado.

Mantenimiento del desfibrilador

Un desfibrilador pasa la mayor parte de su vida en espera, y su fiabilidad depende de tres rutinas sencillas. El equipo ejecuta autotests periódicos y muestra el resultado en un indicador de estado visible sin encenderlo; los parches desechables caducan normalmente entre 2 y 5 años según fabricante y se sustituyen tras cada uso, y la batería es de larga duración pero no recargable, con una vida útil que ronda los 4 años en espera según modelo. Los accesorios para desfibriladores completan la instalación con señalización, soportes y fundas de transporte.

  • Revisión visual periódica del indicador de estado y del precinto del equipo.
  • Sustitución de los parches tras cada uso y al llegar a su fecha de caducidad.
  • Registro de las caducidades de electrodos y batería para anticipar el recambio.

Formación del personal

Los DEA y DESA están diseñados para que una persona sin formación sanitaria pueda seguir sus instrucciones paso a paso, y la práctica previa da la soltura que en una situación real marca la diferencia: los entrenadores de desfibrilador reproducen la secuencia completa de uso sin emitir descarga real, y son la herramienta habitual en los cursos de soporte vital básico que muchas organizaciones imparten a su equipo al instalar el desfibrilador.

Cómo elegir un desfibrilador

Con la ubicación decidida, cuatro comprobaciones cierran la elección:

  • DESA o DEA: el semiautomático es el estándar en espacios de uso público; el automático elimina la decisión de pulsar y encaja donde el usuario previsible tiene menos práctica.
  • Cobertura pediátrica: si el espacio recibe menores, el equipo debe admitir parches pediátricos o modo niño.
  • Interior o exterior: fuera de un espacio vigilado y climatizado, la cabina con control de temperatura deja de ser opcional.
  • Coste de mantenimiento a lo largo de la vida útil: parches y batería se renuevan periódicamente, y conviene comparar su disponibilidad antes de decidir el modelo.

Preguntas frecuentes sobre desfibriladores

¿Qué diferencia hay entre un desfibrilador DEA y un DESA?

Los dos analizan el ritmo cardíaco por sí mismos y solo actúan ante un ritmo desfibrilable. El DEA aplica la descarga de forma automática cuando corresponde, mientras que el DESA pide al usuario que pulse el botón de descarga en el momento que indica el equipo. El DESA es el formato más extendido en empresas y espacios públicos.

¿Es lo mismo un desfibrilador externo que un desfibrilador implantable?

No. El desfibrilador externo (DEA o DESA) es un equipo portátil que se guarda en el espacio y se aplica desde fuera con parches adhesivos. El implantable (DAI) es un dispositivo que cardiología coloca quirúrgicamente bajo la piel de pacientes con riesgo diagnosticado, y pertenece al ámbito hospitalario, no al equipamiento de un centro o empresa.

¿Quién puede usar un desfibrilador DESA?

Los DEA y DESA están diseñados para que una persona sin formación sanitaria pueda seguir sus instrucciones de voz paso a paso: el propio equipo analiza el ritmo, indica dónde colocar los parches y solo habilita la descarga si procede. La formación en soporte vital básico y la práctica con un entrenador de desfibrilador dan seguridad al personal del centro.

¿Qué mantenimiento necesita un desfibrilador?

El equipo se autocomprueba periódicamente y muestra su estado en un indicador visible. El mantenimiento del usuario consiste en revisar ese indicador, sustituir los parches tras cada uso o al caducar, y renovar la batería al final de su vida útil según el fabricante. En exterior, la cabina con control de temperatura protege el equipo entre usos.

 
({{ review }})

OPINIONES REALES DE NUESTROS CLIENTES SOBRE QUIRUMED

Copyright 2004-2024 | Quirumed S.L.U. | CIF:B97267405 | Inscrita en el Reg. Mercantil de Valencia. Tomo 7319, Libro 4620, Sección 8º, Folio 91, Hoja V-86377 | RII-AEE: 5331