Guía de compra de presoterapia: cómo elegir tu equipo
Tipos de prendas, rangos de presión (mmHg), programas y consejos clave para acertar en casa o en cabina.
La presoterapia en fisioterapia es una técnica de compresión neumática secuencial que se aplica en consulta para favorecer el retorno venoso y linfático y apoyar procesos de recuperación funcional. A diferencia del uso estético o doméstico, en el ámbito clínico la presoterapia se integra en un plan terapéutico dirigido por un fisioterapeuta, con la presión, los tiempos y la secuencia ajustados al diagnóstico de cada paciente.
Esta página explica el uso terapéutico de la técnica y qué tener en cuenta en un equipo de consulta.
Resumen rápido: En fisioterapia, la presoterapia aplica compresión neumática secuencial mediante botas, mangas o fajas para estimular el drenaje linfático y el retorno venoso. Se usa como técnica complementaria en rehabilitación funcional, edema linfático, recuperación post-esfuerzo y prevención de complicaciones venosas. La presión, la frecuencia y la zona las define el fisioterapeuta según el diagnóstico. En consulta es clave el ajuste preciso de presión, los programas configurables y, en centros con volumen, las salidas múltiples para tratar a la vez.
Aviso: la presoterapia es una técnica complementaria dentro de un plan de fisioterapia, no un tratamiento aislado. La indicación, los parámetros de cada sesión y el seguimiento debe establecerlos un fisioterapeuta o profesional sanitario que conozca el diagnóstico, la fase de evolución y el historial del paciente. Existen contraindicaciones que conviene verificar antes del primer uso.
Es la aplicación terapéutica de compresión neumática secuencial: un compresor infla por orden las cámaras de aire de una prenda (bota, manga o faja), desde la zona distal hacia la proximal, imitando el recorrido del drenaje linfático manual. Esa onda ascendente, seguida de una fase de descompresión, moviliza el líquido acumulado y favorece el retorno venoso y linfático en la extremidad tratada.
En el contexto clínico, la diferencia respecto al uso doméstico o estético no está en el principio físico sino en el control: el fisioterapeuta ajusta la presión y la secuencia al caso, integra la sesión con otras técnicas y valora las contraindicaciones antes de empezar.
Bajo criterio profesional y dentro de un plan terapéutico, la presoterapia se utiliza como técnica complementaria para:
El uso del equipo se ajusta siempre a las necesidades del paciente, definiendo presión, tiempo y secuencia según el criterio profesional.
La presoterapia clínica se integra con frecuencia en planes terapéuticos como apoyo a otras técnicas:
En el manejo del linfedema, la presoterapia es un complemento del drenaje linfático manual y del vendaje, nunca un sustituto: el protocolo lo establece el profesional que trata al paciente.
Los equipos clínicos trabajan con varias cámaras de aire. Una mayor segmentación permite una compresión secuencial más precisa y adaptable a distintos tratamientos, lo que importa cuando se trabajan edemas o protocolos específicos por tramos.
En uso clínico es fundamental el ajuste preciso de la presión, el temporizador y los programas configurables, que permiten adaptar el tratamiento a cada paciente. La precisión de la presión es más crítica aquí que en uso estético o doméstico.
Algunos equipos disponen de varias salidas para conectar distintas prendas, lo que mejora la eficiencia en centros con alto volumen de pacientes al permitir tratar más de una zona o persona en paralelo.
Las botas son el accesorio más utilizado para la extremidad inferior, pero también se emplean mangas para los brazos o fajas para abdomen y cadera, según el enfoque terapéutico del centro. Puedes consultar las prendas y recambios disponibles en accesorios de presoterapia. Conviene verificar la compatibilidad de prendas y conectores, que no son universales entre fabricantes.
Para uso intensivo importa la calidad de los materiales, la facilidad de limpieza entre pacientes y la disponibilidad de recambios y accesorios originales.
El equipo de consulta está pensado para uso continuado con ajuste terapéutico: mayor capacidad de control de presión, programas configurables y compatibilidad con más prendas. La presoterapia de cabina estética comparte muchos equipos pero se orienta a protocolos corporales y de recuperación; la presoterapia doméstica trabaja con rangos de presión limitados para uso personal autónomo. Esta página se centra en la aplicación fisioterapéutica y de rehabilitación.
La presoterapia requiere valoración profesional previa y está contraindicada o requiere precaución en, entre otras, las siguientes situaciones:
Es una relación orientativa. La valoración caso a caso corresponde al profesional sanitario, que revisa el diagnóstico, la medicación y las condiciones del paciente antes de aplicar cualquier protocolo.
Es una técnica de compresión neumática secuencial que se usa como apoyo en fisioterapia y rehabilitación para favorecer el retorno venoso y linfático, siempre bajo indicación profesional y dentro de un plan terapéutico.
Depende del objetivo terapéutico y del criterio clínico: rehabilitación funcional, recuperación deportiva, edemas o retención de líquidos cuando está indicado, y drenaje linfático terapéutico. Cada caso debe valorarlo un profesional sanitario antes de iniciar el tratamiento.
El principio físico es el mismo, pero el uso clínico exige mayor control: ajuste preciso de presión, programas configurables, compatibilidad con más prendas y preparación para uso intensivo. La aplicación estética se orienta a protocolos de cabina y la doméstica a uso personal con presiones limitadas.
Depende del nivel de precisión requerido. Más cámaras permiten una compresión secuencial más segmentada y adaptable, útil cuando se trabajan edemas o protocolos por tramos. La elección la marca el tipo de tratamiento del centro.
Las botas para piernas son las más comunes; también se emplean mangas para brazos y fajas para abdomen y cadera, según el enfoque terapéutico. Conviene confirmar la compatibilidad de prendas con el equipo.
Sí. Entre las principales: trombosis venosa profunda, insuficiencia cardíaca severa, infecciones o heridas activas en la zona, embarazo, procesos oncológicos activos sin autorización médica, trastornos de coagulación e hipertensión no controlada. Debe utilizarse siempre bajo supervisión profesional.
Sí, como complemento del drenaje linfático manual y el vendaje dentro de un plan dirigido por el profesional, nunca como sustituto. La presión, la frecuencia y la zona las determina el fisioterapeuta o el médico según el diagnóstico.