Camas hospitalarias

Una cama hospitalaria tiene el somier dividido en secciones que se regulan de forma independiente y, en la mayoría de configuraciones, un sistema de elevación que ajusta la altura del conjunto. Está dimensionada para uso continuado con pacientes que se suceden, lo que condiciona la estructura, las superficies y la compatibilidad con accesorios.

Si lo que buscas es una cama para el cuidado en el domicilio, existen configuraciones domésticas con medidas y acabados pensados para una habitación de vivienda, dentro de la gama de ortopedia. Esta página trata las de centro sanitario.

Tipos de camas hospitalarias

Lo que distingue las configuraciones es el número de funciones, y cada una añade una capacidad concreta.

Criterio2 funciones3 funciones4 funciones
Qué regulaRespaldo y piernasRespaldo, piernas y alturaAñade inclinación del somier completo
Elevación de alturaNo
TrendelenburgNoNoSí, y antiTrendelenburg
Posición cardiaca / sillaNoParcial
Trabajo del personalA altura fijaSe ajusta por tareaSe ajusta por tarea
Contexto habitualEstancia de baja dependenciaPlanta y centro de díaCuidado intensivo y postquirúrgico

La elevación de altura es la función que más cambia el trabajo diario: separa dos posiciones para dos cosas distintas, arriba para higiene, cambios de ropa de cama y transferencias, y abajo el resto del tiempo.

Las posiciones de Trendelenburg y antiTrendelenburg inclinan el somier completo. Son reglajes de contexto clínico, y su uso lo determina el personal sanitario según protocolo.

Eléctrica o manual

Determina quién ajusta la posición y en cuánto tiempo.

La eléctrica mueve las secciones con motores desde un mando. La diferencia práctica no es el confort: es que la posición se cambia sin desplazarse al pie de la cama y sin ocupar las manos, y que el propio paciente puede ajustarla en las configuraciones que lo permiten.

La manual, con manivela, no depende de la corriente y tiene menos componentes que puedan fallar. El ajuste lo hace otra persona, desde el pie de la cama y por tramos.

En las eléctricas hay dos comprobaciones de ficha que importan: si existe un descenso de emergencia mecánico para un corte de suministro con la cama elevada, y si el mando permite bloquear funciones, algo que se usa cuando no conviene que la posición se altere.

Ruedas, frenos y desplazamiento

Es donde una cama de centro se separa de una doméstica, y donde se concentran los problemas de uso.

El freno centralizado bloquea las cuatro ruedas con un solo pedal. La alternativa —frenos individuales— obliga a dar la vuelta a la cama para inmovilizarla, y en una planta eso se traduce en camas que se dejan sin frenar.

La quinta rueda, central y directriz, permite girar la cama sobre sí misma en pasillos estrechos. Es la diferencia entre poder sacar una cama de una habitación en un movimiento o tener que maniobrarla en varios.

Y el diámetro de rueda decide el esfuerzo real de empuje: las pequeñas ruedan bien en suelo liso y se atascan en juntas y umbrales.

Barandillas y superficies

Las barandillas se dividen en enteras, que cubren toda la longitud, y por secciones, que se bajan de forma independiente y permiten acceder a una zona sin descubrir la cama completa. En una planta con transferencias frecuentes, lo que conviene comprobar es si se accionan con una sola mano.

Las superficies se limpian entre pacientes, así que el material tiene que resistir los desinfectantes del centro. Las superficies lisas y sin uniones visibles se limpian por completo; los perfiles y los cantos acumulan en las juntas. Los productos con base de alcohol degradan los acabados de menor calidad, y el primer punto donde se aprecia es el borde de las barandillas, que es lo que más se manipula.

Lo que se comprueba antes de que llegue

Tres medidas deciden si la cama funciona en el centro y ninguna es la que destaca la ficha.

El recorrido de altura completo, mínimo y máximo. El mínimo determina la accesibilidad del paciente y el máximo la postura de trabajo del personal. Una cama que sube mucho y no baja lo suficiente resuelve solo la mitad.

La anchura frente a los pasos. La cama entra montada o desmontada según el modelo, pero se mueve montada durante toda su vida útil: lo que hay que comparar es su anchura total, con barandillas incluidas, frente al hueco libre de las puertas del recorrido habitual y frente al ascensor si hay más de una planta.

Y la compatibilidad con los accesorios que ya se usan: portasueros, soportes, triángulos de incorporación y sistemas de sujeción se acoplan en puntos concretos del bastidor, y no son universales entre fabricantes.

Colchón y accesorios

El colchón se elige aparte y tiene que flexionar con el somier sin formar pliegues: los rígidos o de estructura interior fija no acompañan el movimiento. La medida se toma del somier, y el catálogo de colchones hospitalarios recoge las opciones compatibles.

Cuando la permanencia en cama es prolongada existen superficies específicas para la distribución de la presión, cuya indicación y seguimiento corresponde al personal sanitario que atiende el caso.

Para el traslado entre cama y silla se emplean grúas de transferencia, y su compatibilidad depende de que las patas de la base pasen por debajo del somier: es la medida que hay que cruzar entre las dos fichas técnicas, la de la cama y la de la grúa, antes de comprar cualquiera de las dos.

Qué comprobar antes de comprar

Seis puntos de la ficha técnica deciden si la cama encaja:

  • El número de funciones, y si incluye elevación e inclinación completa
  • El recorrido de altura, mínimo y máximo, no solo el máximo
  • Freno centralizado y quinta rueda, frente a frenos individuales
  • La anchura total con barandillas, frente a puertas y ascensor
  • La altura libre bajo el somier, si se va a usar grúa de traslado
  • Disponibilidad de motor, mando y barandillas como recambio

El último es el que decide la vida útil real: motor, mando y barandillas son las piezas que se sustituyen con el uso, y una cama cuyo mando ya no se sirve queda inutilizable con el bastidor intacto.

El resto del equipamiento de la habitación —mesas de Mayo, carros de curas y vitrinas— está en mobiliario hospitalario y médico.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipos de camas hospitalarias hay?

Se distinguen por el número de funciones. Las de 2 funciones regulan respaldo y piernas. Las de 3 añaden la elevación de altura del conjunto, que es lo que permite ajustar la cama a cada tarea. Y las de 4 incorporan la inclinación del somier completo, con posiciones Trendelenburg y antiTrendelenburg, propias de contexto clínico y cuyo uso determina el personal sanitario.

¿Sirve una cama hospitalaria para casa?

Existen configuraciones pensadas para el domicilio, con medidas y acabados adaptados a una habitación de vivienda: son las camas articuladas para casa. Una cama de centro sanitario está dimensionada para uso continuado con pacientes que se suceden, lo que implica más anchura, ruedas de desplazamiento y compatibilidad con accesorios de planta. Para el cuidado en el hogar conviene revisar la gama doméstica.

¿Cama hospitalaria eléctrica o manual?

La eléctrica mueve las secciones con motores desde un mando, lo que permite cambiar la posición sin desplazarse al pie de la cama y sin ocupar las manos. La manual, con manivela, no depende de la corriente y tiene menos componentes que puedan fallar, pero el ajuste se hace por tramos y desde el pie. En las eléctricas conviene comprobar si existe descenso de emergencia mecánico y si el mando permite bloquear funciones.

¿Por qué importa el freno centralizado?

Bloquea las cuatro ruedas con un solo pedal. La alternativa, frenos individuales, obliga a dar la vuelta a la cama para inmovilizarla, y en una planta eso se traduce en camas que se dejan sin frenar. La quinta rueda, central y directriz, permite además girar la cama sobre sí misma en pasillos estrechos.

¿Qué altura debe tener una cama hospitalaria?

Lo que se compara es el recorrido completo, no la altura máxima. El mínimo determina la accesibilidad del paciente y el máximo la postura de trabajo del personal, que no debería tener que flexionar la espalda en la higiene ni en los cambios de ropa de cama. Una cama que sube mucho y no baja lo suficiente resuelve solo la mitad del problema.

¿Cabe la cama por las puertas del centro?

La cama se mueve montada durante toda su vida útil, así que lo que hay que comparar es su anchura total, con barandillas incluidas, frente al hueco libre de las puertas del recorrido habitual y frente al ascensor si hay más de una planta. Es una comprobación previa a la compra, no posterior.

¿Es compatible con una grúa de traslado?

Depende de la altura libre bajo el somier: las patas de la base de la grúa tienen que pasar por debajo de la cama para acercarse lo suficiente. Es una medida que se cruza entre las dos fichas técnicas, la de la cama y la de la grúa, y conviene hacerlo antes de comprar cualquiera de las dos.

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