Camillas eléctricas

Las camillas eléctricas destacan por su polivalencia: un motor regula la altura del tablero con precisión y sirven para muchas especialidades dentro del catálogo general de camillas. Se diferencian por el número de cuerpos, es decir, de superficies que se articulan, por el sistema de elevación y por cómo se mueve el respaldo: a mano o desde el mando eléctrico.

La gama va desde modelos sencillos, con un solo motor y respaldo manual, hasta camillas con varios motores, reposabrazos y control perimetral. Si la consulta no necesita regular la altura, las camillas fijas ofrecen más estabilidad a menor coste; para subir y bajar sin corriente, las camillas hidráulicas funcionan con pedal.

¿Qué es una camilla eléctrica y cómo funciona?

Una camilla eléctrica es una camilla profesional con uno o varios motores que suben y bajan el tablero, normalmente entre unos 50 cm y cerca de un metro. En muchos modelos, los motores inclinan también el respaldo o la zona de piernas, y todo se acciona con un mando de mano, un pedal o una barra perimetral.

Motores, cuerpos y recorrido de altura

El motor principal mueve la altura y el resto se reparte por secciones: hay camillas de 1 motor, en las que el respaldo se inclina a mano, y modelos de 2, 3 o 4 motores con cada parte motorizada. El recorrido habitual parte de una altura mínima de 50 a 55 cm y llega hasta 95 o 105 cm, según el modelo.

Qué aporta en la consulta

  • El profesional trabaja con la espalda recta porque adapta el tablero a cada técnica y a su propia estatura.
  • El paciente se sienta y se tumba con menos esfuerzo cuando la camilla baja a su altura mínima.
  • Varios profesionales pueden compartir la misma camilla y dejarla cada uno a su medida sin herramientas.

Camillas eléctricas de 2 cuerpos

Las camillas eléctricas de 2 cuerpos tienen dos secciones: el respaldo y el tablero principal. Son las más versátiles para consulta y tratamientos generales, y se diferencian sobre todo por cómo se mueve el respaldo:

  • El respaldo abatible manual deja al motor solo la altura, y es la opción más sencilla y económica.
  • Si el respaldo va motorizado, el mando lo inclina sin que el profesional tenga que soltar al paciente.
  • Los respaldos ergonómicos o reclinables en negativo bajan por debajo de la horizontal para trabajar cuello y hombros.

Entre los modelos de 2 cuerpos también hay camillas con brazos abatibles, camillas para bipedestación y modelos pensados para rehabilitación y osteopatía.

Camillas Bobath eléctricas

Las camillas Bobath son camillas de 2 cuerpos con un tablero mucho más ancho, de 100 o 120 cm, frente a los 60 a 75 cm de una camilla estándar. Esa superficie permite trabajar con el paciente tumbado y girarlo sin riesgo de caída, algo habitual en rehabilitación neurológica. La altura mínima baja facilita las transferencias desde la silla de ruedas.

Camillas eléctricas de 3 cuerpos

Una camilla eléctrica de 3 cuerpos articula el respaldo y la zona de piernas por separado, de modo que el paciente puede quedar tumbado, semisentado o en posición de silla. Esa polivalencia la hace habitual en exploración, ginecología y estética.

  • Con un motor, la camilla regula la altura y el respaldo o las piernas se ajustan a mano.
  • Con dos motores, cada sección se mueve desde el mando sin que el paciente tenga que incorporarse.
  • Muchos modelos incluyen brazos articulados o reposabrazos para las posiciones de semisentado.

Para quien también atiende a domicilio, las camillas plegables se transportan con facilidad y completan el equipo.

Camillas eléctricas de articulación central

Las camillas eléctricas de articulación central inclinan la plataforma sobre la que se apoya la pelvis del paciente, y también regulan la altura y el resto de secciones. Suelen tener 4 cuerpos y hasta 3 motores, y se usan sobre todo en quiropráctica y osteopatía.

  • Permiten colocar la columna del paciente en la curva que pide cada técnica sin recolocarlo sobre la camilla.
  • En este grupo están también los modelos de flexión y distracción, con secciones que ceden durante el ajuste.
  • Son más especializadas que las de 2 o 3 cuerpos y suelen convivir con ellas en centros con varias disciplinas.

Camillas eléctricas con base de tijera o columna

El sistema de elevación decide cómo sube el tablero y cuánto espacio ocupa la base. Hay tres soluciones habituales en las camillas eléctricas:

  • La base de tijera, con dos brazos cruzados, sube el tablero en vertical sin desplazarlo hacia los lados, y se encuentra tanto en camillas de 2 como de 3 cuerpos.
  • La columna central concentra el motor en un pilar bajo el tablero y deja libre la zona de los pies del profesional.
  • Algunos modelos elevan el tablero con un ligero desplazamiento lateral, algo a tener en cuenta si la camilla va pegada a la pared.

Con base de tijera hay configuraciones con reposabrazos y barandillas, que dan apoyo al paciente al subir y bajar, con ruedas para moverla entre salas y con brazos abatibles pensados para osteopatía.

Cómo se controla una camilla eléctrica: mando, pedal o barra perimetral

El sistema de control decide cómo trabaja el profesional durante la sesión:

  • El mando de mano regula cada motor por separado y es el más habitual en camillas con respaldo y piernas motorizados.
  • Con el pedal, la camilla sube y baja sin que el profesional aparte las manos del paciente.
  • La barra perimetral rodea la base y permite accionar la altura con el pie desde cualquier lado.

El motor se nota al trabajar y su velocidad de subida varía de un modelo a otro, un dato a mirar en consultas donde la altura cambia varias veces en cada sesión.

Medidas del tablero y accesorios

El tablero de una camilla eléctrica mide habitualmente entre 182 y 207 cm de largo y entre 60 y 75 cm de ancho, y las Bobath llegan a 100 o 120 cm. Un tablero corto se queda justo con pacientes altos, y uno estrecho obliga a colocar los brazos a los lados sin apoyo.

Los accesorios cambian el uso diario más que las medidas:

  • El portarrollos, fijo o abatible, en el cabecero o a los pies según el modelo, para cambiar la sábana de papel entre pacientes.
  • El orificio facial con tapón, para los tratamientos boca abajo.
  • El cabezal basculante o regulable, que ajusta el apoyo de la cabeza sin mover al paciente.
  • Las ruedas escamoteables, que se esconden durante la sesión para que la camilla quede fija.
  • El colchón calefactado, presente en algunos modelos pensados para masaje y spa.

Camillas eléctricas por especialidad

Cada especialidad aprovecha configuraciones distintas del mismo tipo de camilla.

Consulta médica y exploración

En consulta, las de 2 cuerpos con respaldo motorizado permiten pasar del paciente sentado al tumbado sin que tenga que moverse. El portarrollos y un tapizado fácil de limpiar agilizan el cambio entre pacientes.

Ginecología

Las de 3 cuerpos con base de tijera colocan al paciente en posición de exploración, con la sección de piernas regulable. La subida en vertical mantiene al paciente a la misma distancia del profesional en todo el recorrido.

Fisioterapia y rehabilitación

En fisioterapia se usan camillas de 2 y 3 cuerpos con control perimetral, que permite ajustar la altura en mitad de una técnica, y camillas Bobath para rehabilitación neurológica.

Osteopatía y quiropráctica

Las de articulación central y los modelos de flexión y distracción inclinan o liberan la zona pélvica durante el ajuste. Los brazos abatibles dejan libre el acceso al tronco del paciente.

Estética y masaje

En cabina se valoran el orificio facial, el tapizado acolchado y, en algunos modelos, el colchón calefactado. Las de 3 cuerpos permiten pasar de tumbado a semisentado en tratamientos faciales.

Mantenimiento y cuidado diario

Una camilla eléctrica necesita poco mantenimiento, pero constante. Estas prácticas alargan la vida del tapizado y de los motores:

  • Limpiar el tapizado con productos no abrasivos y secarlo bien después de cada sesión.
  • Revisar el cable, el mando y la conexión del pedal, y evitar que queden pisados por las ruedas.
  • No superar la carga máxima indicada por el fabricante, sobre todo en camillas con varias secciones motorizadas.
  • Comprobar de vez en cuando la tornillería y el nivel de la base, en especial si la camilla se mueve a menudo.

Las camillas eléctricas pesan más que otros tipos y suelen llegar en una sola pieza, así que su colocación en la consulta requiere dos personas.

Motores, sistema de elevación y mando

El número de motores no siempre coincide con el de cuerpos: hay camillas de 5 cuerpos con 2 motores. El primer motor regula la altura, el segundo suele mover el respaldo o el pliegue central, y lo que no mueve un motor se ajusta a mano con pistón de gas o cremallera.

La elevación por tijera sube el tablero en línea recta, sin desplazarlo en horizontal, lo que ayuda en cabinas pequeñas o con la camilla junto a la pared. En los sistemas de brazo, el tablero avanza ligeramente mientras sube.

Según el mando, la altura se regula con la mano o con el pie:

  • mando de mano con cable, el más extendido, que controla también el respaldo cuando hay segundo motor;
  • pedal o mando de pie, que deja las dos manos libres durante el ajuste;
  • sistema periférico, una barra alrededor de la base que se acciona con el pie desde cualquier lado de la camilla;
  • mando inalámbrico, sin cable entre el mando y el motor.

Equipamiento que cambia el trabajo diario

Estos elementos son los que más se notan en una jornada con muchos pacientes:

  • Estructura de acero pintado o cromado, o de madera en algunos modelos: la rigidez de la base es la que mantiene la camilla estable a la altura máxima.
  • Ruedas escamoteables que se bajan con un pedal para mover la camilla y se recogen para que quede apoyada en el suelo.
  • Orificio facial con tapón, para trabajar con el paciente boca abajo sin forzar el cuello.
  • Portarrollos integrado, que permite cambiar el papel entre un paciente y el siguiente.
  • Reposabrazos regulables o abatibles, habituales en masaje y en camillas de 3 cuerpos.
  • Respaldo con inclinación negativa, que baja por debajo de la horizontal.
  • Calefacción del tablero, propia de las camillas de spa.

Usos habituales por especialidad

La misma base eléctrica se configura de forma distinta según el tipo de tratamiento:

  • En fisioterapia predominan las de 2 y 3 cuerpos con mando de pie o periférico, porque el fisioterapeuta ajusta la altura sin soltar al paciente.
  • Osteopatía y quiropráctica trabajan con articulación central y varias secciones, que colocan la pelvis y la columna por separado.
  • Las cabinas de estética combinan modelos de 2 cuerpos para facial y depilación con modelos de 3 cuerpos para medicina estética y tratamientos corporales.
  • Para masaje son habituales el orificio facial y un ancho de unos 70 cm; en spa se suma la calefacción del tablero.
  • La consulta médica y la exploración suelen resolverse con una camilla de 2 cuerpos con respaldo elevable y portarrollos.

Preguntas frecuentes sobre camillas eléctricas

¿Qué diferencia hay entre una camilla eléctrica y una hidráulica?

La eléctrica regula la altura con un motor conectado a la corriente; la hidráulica, con un pedal que acciona un pistón. La eléctrica cambia de altura con menos esfuerzo y permite motorizar también el respaldo y las piernas.

¿Qué diferencia hay entre una camilla eléctrica de 2 y de 3 cuerpos?

La de 2 cuerpos separa respaldo y tablero, y cubre la mayoría de tratamientos con el paciente tumbado o incorporado. La de 3 cuerpos añade una sección para las piernas y permite posiciones de semisentado o de silla, habituales en exploración y estética.

¿Qué es el control perimetral de una camilla?

Es una barra que rodea la base y acciona la subida y la bajada con el pie. Permite ajustar la altura desde cualquier lado de la camilla sin buscar el pedal ni el mando.

¿Qué altura alcanza una camilla eléctrica?

Suelen trabajar entre unos 50 cm y cerca de un metro, aunque el recorrido exacto depende del modelo. La altura mínima facilita que el paciente se siente y se tumbe, y la máxima permite tratar de pie sin inclinarse.

¿Qué medidas tiene una camilla eléctrica?

El tablero suele medir entre 182 y 207 cm de largo y entre 60 y 75 cm de ancho. Las camillas Bobath son mucho más anchas, de 100 o 120 cm, para trabajar con el paciente tumbado en rehabilitación.

¿Se puede usar una camilla eléctrica sin corriente?

No, necesita estar enchufada para subir, bajar o mover las secciones motorizadas. Para trabajar sin corriente, las camillas hidráulicas regulan la altura con un pedal.

¿Qué es una camilla eléctrica de 3 cuerpos?

Es una camilla con tres secciones (cabezal o respaldo, asiento y piernas) en la que se articulan dos de ellas. Permite colocar al paciente tumbado o semisentado, y con 2 motores el cambio de posición se hace desde el mando.

¿Qué diferencia hay entre una camilla eléctrica de 1 y de 2 motores?

Con 1 motor solo se regula la altura, y el respaldo o el cabezal se ajustan a mano, normalmente con pistón de gas. Con 2 motores, el segundo mueve el respaldo o el pliegue central desde el mismo mando.

¿Una camilla eléctrica necesita instalación?

No. Se conecta a una toma de corriente convencional, así que lo único que condiciona su ubicación es tener un enchufe cerca. Con ruedas escamoteables se desplaza para limpiar o reorganizar la sala.

¿De qué depende el precio de una camilla eléctrica?

Del número de motores y de cuerpos, del sistema de control, del tapizado y de los accesorios, como ruedas, orificio facial o reposabrazos. Una camilla de 2 cuerpos con un solo motor y respaldo manual se sitúa en la parte baja de la gama.

Vendedores PROEXEL 2000 SL delete-light
  • 1.771 36 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL
  • 1.802 46 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL
  • 1.637 20 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL
  • 1.714 97 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL
  • 2.483 02 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL
  • 1.724 70 €
    Vendido por: PROEXEL 2000 SL

17 Artículos