Sillas para tatuar

Una silla para tatuar es el asiento en el que el cliente se coloca inclinado hacia delante, con el pecho y la frente apoyados. Deja toda la espalda accesible. Es la solución para tatuar la zona dorsal sin que el cliente esté tumbado.

No es el taburete del tatuador. El taburete es el asiento del profesional. La silla para tatuar es el asiento del cliente. Son dos muebles distintos y ambos se venden a veces bajo el nombre de "silla de tatuaje".

Cómo se llama este tipo de silla

Recibe varios nombres según el catálogo. Todos designan el mismo mueble.

Se comercializa como silla ergonómica de masaje, que es su denominación de fábrica. En el sector del tatuaje se la llama silla para tatuar, silla de tatuaje o silla para tatuar la espalda. También aparece como butaca o silla plegable de tatuaje.

Lo que no es: no es el taburete ni la butaca del tatuador, que son el asiento del profesional. Ni la camilla, en la que el cliente se tumba.

Qué zonas del cuerpo permite tatuar

Con el cliente sentado a horcajadas e inclinado hacia delante, quedan accesibles estas zonas:

La espalda completa, desde la zona lumbar hasta las cervicales. La nuca y el cuello. Los hombros, los omóplatos y el trapecio. La línea de la columna. Y la parte posterior de brazos y tríceps, apoyando el brazo en los reposabrazos.

No sirve para el frontal del cuerpo, ni para las piernas, ni para sesiones muy largas en las que el cliente necesita estar tumbado. Para eso se usa la camilla.

Por qué el catálogo las llama sillas de masaje

Porque son el mismo mueble. Estas sillas se fabrican como sillas ergonómicas de masaje y el sector del tatuaje las adoptó sin modificarlas.

La razón es la postura. Un masajista necesita acceder a la espalda del cliente con la columna alineada y la musculatura relajada. Un tatuador necesita exactamente lo mismo. La silla que resuelve un caso resuelve el otro.

Lo que importa es la configuración de apoyos, y es idéntica en ambos usos: apoyo facial, apoyo torácico, reposabrazos y reposarrodillas.

Los cuatro puntos de apoyo

Una silla para tatuar sostiene al cliente en cuatro puntos. Cada uno cumple una función.

El apoyo facial sujeta la frente y mantiene la cabeza alineada con la columna. El apoyo torácico recibe el peso del tronco, de modo que la espalda no trabaja para sostenerse. Los reposabrazos evitan que los hombros se tensen y sirven para apoyar el brazo cuando el trabajo pasa a esa zona. El reposarrodillas reparte el peso del cuerpo y quita carga a la zona lumbar.

Los cuatro deben ser regulables de forma independiente. Una silla que solo ajusta la altura del asiento no se adapta a clientes de distinta estatura y complexión.

Silla, camilla o taburete

Los tres muebles resuelven necesidades distintas y en un estudio conviven.

La silla para tatuar es para la espalda y la nuca, con el cliente sentado. Las camillas y sillones de tatuaje son para el cliente tumbado y cubren cualquier zona del cuerpo, incluidas las sesiones largas. El taburete para tatuajes es el asiento del tatuador.

La silla funciona como complemento de una camilla, no como sustituta. Cubre el trabajo de espalda liberando la camilla para otras sesiones.

Material, peso y plegado

La estructura es de aluminio o de acero. El aluminio pesa menos y se transporta mejor. El acero aporta estabilidad en uso fijo dentro del estudio.

La mayoría de modelos son plegables y varios incluyen bolsa de transporte. Por eso se usan también en convenciones y servicios a domicilio. Si el uso previsto incluye desplazamientos, el peso y el sistema de plegado importan más que cualquier otra característica.

Del tapizado interesa que sea de superficie limpiable. Está en contacto directo con la piel del cliente y se desinfecta entre sesiones.

Qué medidas mirar

Tres medidas deciden si la silla sirve. Están en la ficha de cada modelo.

El recorrido de altura del asiento determina a qué altura queda la espalda del cliente, y por tanto si el tatuador trabaja sentado o de pie. El recorrido del apoyo facial es lo que adapta la silla a clientes altos y bajos: si es corto, a unos les queda alto y a otros bajo.

Y las medidas plegada junto con el peso deciden si cabe guardada en el estudio y si es realista llevarla a una convención. Conviene comprobar también la carga máxima.

Otros usos en el estudio

La misma silla se emplea en PMU, microblading y dermografía, donde el cliente también necesita una postura estable durante un trabajo de precisión. Y sirve como asiento para depilación de espalda o tratamientos de la zona dorsal.

Para sostener el brazo cuando el trabajo pasa a esa extremidad se usan los apoyabrazos tattoo. Esta categoría forma parte del mobiliario tattoo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llama la silla para tatuar?

Recibe varios nombres. De fábrica se comercializa como silla ergonómica de masaje. En el sector del tatuaje se conoce como silla para tatuar, silla de tatuaje o silla para tatuar la espalda, y también aparece como butaca o silla plegable de tatuaje. Todos los términos designan el mismo mueble: el asiento del cliente, no el del tatuador.

¿Qué es una silla para tatuar?

Es el asiento del cliente, no el del tatuador. El cliente se sienta a horcajadas e inclinado hacia delante, con el pecho y la frente apoyados, lo que deja toda la espalda accesible. Se sostiene en cuatro puntos: apoyo facial, apoyo torácico, reposabrazos y reposarrodillas.

¿Por qué las sillas para tatuar se venden como sillas de masaje?

Porque son el mismo mueble. Se fabrican como sillas ergonómicas de masaje y el sector del tatuaje las adoptó sin modificarlas, porque la postura que necesita un masajista para trabajar la espalda es la misma que necesita un tatuador. La configuración de apoyos es idéntica en los dos usos.

¿Qué partes del cuerpo se pueden tatuar en una silla?

La espalda completa desde la zona lumbar hasta las cervicales, la nuca, el cuello, los hombros, los omóplatos, el trapecio y la parte posterior de brazos y tríceps. No sirve para el frontal del cuerpo, para las piernas ni para sesiones muy largas, en las que el cliente necesita estar tumbado.

¿Silla para tatuar o taburete de tatuador?

Son muebles distintos. La silla para tatuar es el asiento del cliente y sirve para exponer la espalda. El taburete es el asiento del tatuador durante la sesión. Ambos se venden a veces bajo el nombre de "silla de tatuaje", de modo que conviene comprobar si el producto es para el cliente o para el profesional.

¿Se pueden transportar?

Sí. La mayoría son plegables y varios modelos incluyen bolsa de transporte, por lo que se usan en convenciones y servicios a domicilio. Para ese uso conviene fijarse en el peso, en el material de la estructura y en el sistema de plegado.

¿Qué medidas hay que mirar en una silla para tatuar?

Tres. El recorrido de altura del asiento, que decide a qué altura queda la espalda del cliente. El recorrido del apoyo facial, que es lo que permite adaptarla a clientes de distinta estatura. Y las medidas plegada junto con el peso, si va a transportarse. Conviene comprobar además la carga máxima en la ficha.

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