Autoclaves tattoo

En los estudios de tatuaje todo el instrumental y material que atraviese o penetre la piel, mucosas u otros tejidos, y que no sean desechables, deben ser esterilizados mediante autoclaves. Los autoclaves para tattoo son de tipo B, ya que son los más completos, porque permiten trabajar con material sólido, poroso y de carga hueca, embolsados y sin embolsar.

Los autoclaves funcionan como una olla a presión que se llena de vapor, alcanzando un rango de temperatura que va desde los 121° a los 134° grados, que les permite eliminar todo tipo de microorganismos.

Recomendaciones para la esterilización del material de tatuaje

Una vez realizado el trabajo, se debe lavar concienzudamente el instrumental reutilizable, tarea en la que ayudan los limpiadores ultrasónicos, y secarlo. Antes de meterlo en el autoclave hay que colocarlo dentro de bolsas con un indicador químico y sellarlas con una termoselladora. Finalmente, sólo se debe controlar el proceso de esterilización. Las bolsas sólo se abrirán cuando vayan a ser utilizadas de nuevo y en presencia del cliente, para garantizar la asepsia del material.

Los autoclaves utilizados por los tatuadores deben cumplir las exigencias más elevadas en cuanto a seguridad y funcionamiento, proporcionando así una mayor garantía al cliente y una mejor imagen al centro, y refuerza la confianza del cliente en el estudio.

El autoclave es una pieza del proceso de esterilización del material de tatuaje. Para proteger la caldera conviene alimentarlo con agua desmineralizada, que se obtiene con las destiladoras de agua.

Especialidad Estética delete-light

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