Fonendoscopios
El fonendoscopio, también llamado estetoscopio o, de forma coloquial, fonendo, es el instrumento con el que médicos, enfermeras y otros profesionales sanitarios auscultan el corazón, los pulmones y el abdomen. Recoge los sonidos del cuerpo con una pieza apoyada en la piel y los lleva por un tubo hasta los oídos de quien explora.
En esta categoría hay fonendoscopios de campana simple y de doble campana, modelos pediátricos, de cardiología y electrónicos, junto con recambios como olivas, membranas y aros. Se usan en consulta, en planta hospitalaria, en atención domiciliaria y en la formación de estudiantes de medicina y enfermería.
¿Qué es un fonendoscopio y para qué sirve?
Un fonendoscopio es un instrumento de exploración que capta los sonidos internos del cuerpo y los transmite a los oídos del profesional. Sirve para auscultar los ruidos cardiacos y respiratorios, escuchar el abdomen y, junto a un tensiómetro manual, oír los ruidos que marcan la tensión arterial.
Sus usos más habituales en la exploración física son estos:
- Auscultar los ruidos cardiacos, su ritmo y su intensidad.
- Escuchar la entrada de aire y los ruidos respiratorios en los dos pulmones.
- Valorar los ruidos intestinales al explorar el abdomen.
- Tomar la tensión arterial junto a un tensiómetro manual.
La auscultación forma parte de la exploración física básica en medicina general, enfermería, pediatría, cardiología, fisioterapia respiratoria y urgencias. Al tomar la tensión con tensiómetros manuales aneroides, el cabezal se coloca sobre la arteria del brazo, justo por debajo del manguito, para detectar los ruidos que indican la presión sistólica y la diastólica. Lo que se escucha lo interpreta siempre un profesional cualificado dentro de su valoración clínica.
Fonendoscopio o estetoscopio: ¿hay diferencia?
No hay diferencia práctica: fonendoscopio y estetoscopio nombran el mismo instrumento. En España se usa más «fonendoscopio» o «fonendo», mientras que en Latinoamérica y en muchos textos técnicos predomina «estetoscopio». Los dos términos se refieren al conjunto de cabezal, tubo y auriculares con olivas. El estetoscopio nació en 1816 como un tubo rígido de madera para escuchar el pecho, y el fonendoscopio incorporó a finales del siglo XIX la membrana que amplifica los sonidos. Hoy casi todos los modelos combinan las dos ideas: una campana para los sonidos graves y un diafragma para los agudos.
¿Cómo se llama el aparato para escuchar el corazón?
El aparato que usan médicos y enfermeras para escuchar el corazón se llama fonendoscopio o estetoscopio. Con él se auscultan los latidos y los ruidos cardiacos, y también los pulmones y otros sonidos internos durante la exploración física de adultos y niños.
Según la zona y el contexto, el mismo instrumento recibe varios nombres:
- fonendoscopio, el término más usado en España;
- estetoscopio, habitual en Latinoamérica y en textos técnicos;
- fonendo, la forma coloquial entre profesionales;
- aparato para auscultar, como se suele buscar en internet.
Partes del fonendoscopio
Un fonendoscopio tiene cinco partes principales, y conocerlas facilita sustituir las que se desgastan:
- Las olivas, de silicona o goma, entran en el oído y aíslan del ruido exterior.
- Los binaurales son los tubos metálicos que las sostienen y se inclinan hacia delante para seguir el canal auditivo.
- El tubo lleva el sonido desde el cabezal y suele medir alrededor de 70 cm.
- El cabezal se apoya en la piel del paciente y puede tener una sola cara o dos, la llamada doble campana.
- La membrana o diafragma cubre el cabezal y capta mejor los sonidos agudos.
La campana abierta transmite mejor los sonidos graves, como algunos ruidos cardiacos, y el diafragma, los agudos, como los respiratorios. Algunos modelos llevan un diafragma de doble frecuencia: según la presión que se ejerce sobre la piel, pasan de un rango a otro sin girar el cabezal.
Tipos de fonendoscopio según el uso
Los fonendoscopios se diferencian por el diseño del cabezal, el tamaño del diafragma y la calidad acústica del tubo. Los modelos de cada fabricante se agrupan en fonendoscopios Littmann 3M y fonendoscopios Riester; por uso, estos son los grupos habituales en consulta y en hospital.
Fonendoscopios para estudiantes y formación
En las prácticas de medicina y enfermería se usan modelos ligeros, de 100 a 150 gramos, con cabezal de una o dos caras. Permiten aprender a distinguir los ruidos básicos sin el desgaste de un uso clínico diario.
Fonendoscopios de enfermería y medicina general
En planta, atención primaria y atención domiciliaria se busca comodidad durante toda la jornada, resistencia y una transmisión del sonido clara. La doble campana permite pasar de un paciente adulto a un niño sin cambiar de instrumento.
Fonendoscopios pediátricos
El diafragma de un modelo de adulto ronda los 4 a 4,5 cm de diámetro, mientras que el pediátrico se queda en torno a 3 cm. Ese tamaño se adapta al tórax de un niño y facilita aislar el punto que se quiere auscultar.
Fonendoscopios de cardiología
Los modelos de cardiología usan cabezales más pesados y tubos de doble luz, que reducen la interferencia entre canales. Se emplean en consultas de cardiología, medicina interna y urgencias, donde la auscultación es más frecuente y más larga.
Fonendoscopios electrónicos
Los fonendoscopios electrónicos amplifican el sonido, filtran el ruido ambiental y, en algunos modelos, permiten grabar la auscultación. Resultan útiles en entornos ruidosos, como una ambulancia, y para profesionales con pérdida auditiva.
Recambios y mantenimiento del fonendoscopio
Las olivas, las membranas y los aros son las piezas que más se desgastan con el uso diario, y se cambian sin sustituir el fonendoscopio completo. Una membrana agrietada o unas olivas endurecidas empeoran la transmisión del sonido y el aislamiento del ruido exterior.
Tres hábitos alargan su vida útil:
- Limpiar el cabezal y las olivas después de cada paciente, con el producto que indique el fabricante.
- No sumergirlo ni dejarlo cerca de fuentes de calor, que resecan el tubo y las gomas.
- Guardarlo sin doblar el tubo, en su estuche o colgado.
El fonendoscopio en la exploración clínica
El fonendoscopio rara vez se usa solo. En atención primaria, la revisión básica de un adulto combina la auscultación cardiopulmonar con otros instrumentos:
- el tensiómetro, para medir la tensión arterial;
- el termómetro, para la temperatura;
- el pulsioxímetro, para la saturación de oxígeno;
- otoscopios y oftalmoscopios, para oídos, garganta y fondo de ojo.
En urgencias y en atención domiciliaria, el fonendoscopio va en el maletín con ese mismo equipo, porque la auscultación es la primera aproximación a los síntomas respiratorios y cardiacos.
Preguntas frecuentes sobre fonendoscopios
¿Qué diferencia hay entre fonendoscopio y estetoscopio?
Ninguna en la práctica: son dos nombres para el mismo instrumento de auscultación. En España se dice más «fonendoscopio» o «fonendo», y en Latinoamérica y en textos técnicos, «estetoscopio». Ambos tienen cabezal, tubo y auriculares con olivas.
¿Qué fonendoscopio se usa en enfermería?
En enfermería se usan sobre todo fonendoscopios de doble campana, ligeros y resistentes, porque se llevan toda la jornada y sirven para adultos y niños. Se usan para auscultar, para tomar la tensión con tensiómetro manual y en la valoración respiratoria en planta y en domicilio.
¿Qué fonendoscopio necesita un estudiante de medicina o enfermería?
En la formación se usan modelos ligeros, de 100 a 150 gramos, con cabezal de una o dos caras y olivas cómodas. Bastan para aprender a reconocer los ruidos cardiacos y respiratorios básicos durante las prácticas, antes de pasar a un uso clínico diario.
¿Qué fonendoscopio se usa en pediatría?
En pediatría se usan fonendoscopios con diafragma de unos 3 cm de diámetro, más pequeño que el de adulto, que ronda los 4 a 4,5 cm. Ese tamaño se apoya mejor en el tórax de un niño y permite auscultar con más precisión cada zona.
¿Qué fonendoscopio se usa en cardiología?
En cardiología se usan modelos con cabezal más pesado y tubo de doble luz, que conduce el sonido por dos canales y reduce las interferencias. Algunos especialistas trabajan con fonendoscopios electrónicos, que amplifican los ruidos cardiacos y permiten grabarlos.
¿Cada cuánto hay que cambiar las olivas y la membrana?
Depende del uso, pero conviene cambiarlas en cuanto las olivas se endurecen o la membrana se agrieta, porque empeoran el aislamiento y la transmisión del sonido. Con un uso clínico diario, revisarlas cada pocos meses ayuda a mantener una auscultación clara.
La información de esta categoría es orientativa. La auscultación y la interpretación de lo que se escucha corresponden a personal sanitario cualificado, según su formación y las indicaciones del fabricante.